Se habla mucho de Neuroplasticidad pero qué beneficios nos aporta aumentar la cantidad de conexiones cerebrales?
Tener más conexiones cerebrales significa que el cerebro tiene una mayor capacidad para procesar información, adaptarse a nuevas situaciones y mejorar el rendimiento cognitivo. Aquí hay algunos beneficios clave:
1. Mayor capacidad de aprendizaje y memoria
Las conexiones neuronales (sinapsis) facilitan la consolidación del aprendizaje y el recuerdo de información.
Un cerebro con más conexiones puede acceder a la información de manera más eficiente.
2. Mejor plasticidad cerebral
La plasticidad cerebral es la capacidad del cerebro para reorganizarse y adaptarse a nuevas experiencias o daños. Más conexiones neuronales permiten que el cerebro encuentre rutas alternativas si alguna conexión se pierde.
3. Mayor creatividad y pensamiento crítico
Cuantas más conexiones haya entre diferentes áreas del cerebro, más fácil será hacer asociaciones novedosas y encontrar soluciones innovadoras a problemas complejos.
4. Mejor regulación emocional
Un cerebro con más conexiones en áreas como la corteza prefrontal y la amígdala facilita una mayor autorregulación emocional, lo que ayuda a manejar el estrés y las emociones de forma más efectiva.
5. Mayor eficiencia en la toma de decisiones
Más conexiones entre las áreas encargadas del análisis lógico y la intuición permiten tomar decisiones más rápidas y precisas.
6. Mejor coordinación y control del movimiento
En el caso de disciplinas somáticas como el Método Feldenkrais, el aumento de conexiones neuronales mejora la propiocepción, la coordinación y la fluidez del movimiento.
7. Mayor resistencia a enfermedades neurodegenerativas
Un cerebro con más conexiones tiende a ser más resistente a enfermedades como el Alzheimer y otras formas de deterioro cognitivo, ya que puede compensar la pérdida de algunas neuronas usando vías alternativas.
Cómo estimular la creación de conexiones cerebrales
Aprender cosas nuevas (idiomas, música, habilidades motoras, lectura, aprender algo nuevo, etc).
Ejercicio físico y movimiento consciente (como Feldenkrais, danza, deportes, etc).
Ejercicio mental (rompecabezas, ajedrez, lectura crítica).
Prácticas somáticas y de autoobservación (Feldenkrais, mindfulness, PNL).
Conexiones sociales (interacciones significativas).
Nutrición y descanso adecuados.
En SOMATICA INTEGRATIVA, la conciencia plena y la autoobservación no solo favorecen la reconexión con el cuerpo, sino que también fortalecen y reorganizan las conexiones cerebrales, optimizando tanto la percepción como la acción.